Evaluación del bienestar animal en vacas lecheras y su influencia sobre los índices productivos y reproductivos

  1. MOLINA MORENO, LAURA
Dirigida por:
  1. Carlos Carmelo Pérez Marín Director/a
  2. Estrella I. Agüera Director/a

Universidad de defensa: Universidad de Córdoba (ESP)

Fecha de defensa: 08 de abril de 2021

Tribunal:
  1. Marta Alonso de la Varga Presidenta
  2. Vicente Rodríguez Estévez Secretario/a
  3. Susana Astiz Blanco Vocal

Tipo: Tesis

Teseo: 655954 DIALNET

Resumen

1. Introducción o motivación de la tesis El bienestar animal (BA) es uno de los pilares básicos en las ganaderías de bovino lechero, no solamente por ser un requisito exigible por el consumidor y la industria agroganadera sino también porque los ganaderos están cada vez más concienciados de que hay que mantener unos estándares adecuados de BA. Existen parámetros que mejoran el bienestar de una manera prácticamente inmediata, y otros que lo hacen a largo plazo. Éste último punto toma un matiz muy importante, ya que es hacia donde actualmente se dirigen la mayoría de las investigaciones relacionadas con este tema. Las primeras evaluaciones de BA en vacas de leche se realizaban mediante la valoración de los recursos; sin embargo, posteriormente se observó que cuantificar medidas de BA sobre el animal aportaba una gran información de cómo se siente el este en el medio en el que vive. A pesar de que existen varios protocolos para valorar el BA basados en el animal, hoy día las auditorías de bienestar de bovino lechero se basan en el protocolo Welfare Quality®. Éste surgió de un proyecto desarrollado y financiado por la Unión Europea entre los años 2004 y 2009. Los protocolos basados en el animal tienen la ventaja de que aportan una información fiable, pero tiene algunos inconvenientes como que consumen mucho tiempo para el observador y su precio es elevado. La ganadería de precisión podría tener un importante papel en este campo a través de la optimización de dicho tiempo, siempre que antes se desarrollen herramientas y estrategias de monitorización adecuadas. Además, vigilar los parámetros reproductivos y productivos, junto con el BA, son aspectos relevantes para conseguir que una ganadería sea rentable para el ganadero. Con este escenario, surgió la necesidad de realizar una aproximación del bienestar en la zona sur de España y profundizar en las áreas que se considerasen fundamentales para el desarrollo y el avance del bienestar en dichas ganaderías. 2.Contenido de la investigación La finalidad de la presente Tesis Doctoral ha sido evaluar el nivel de bienestar animal (BA) en ganaderías de bovino lechero del sur de España, identificando y eliminando aquellos procedimientos que ocasionan dolor, y definiendo nuevas estrategias de valoración del confort que optimicen el tiempo empleado. El trabajo llevado a cabo consta de cinco estudios y un artículo de revisión. En el primer estudio tuvo como objetivo evaluar del bienestar animal en vacas lecheras del sur de España y su efecto en parámetros reproductivos. Para ello, se seleccionaron un total de 20 ganaderías con 1650 vacas valoradas en las que se utilizó el protocolo Welfare Quality® como instrumento de evaluación (http://www.welfarequalitynetwork.net). De este protocolo se obvió el apartado que evalúa el comportamiento animal que no fue realizado debido a la elevada subjetividad de protocolo (Franchi y col. 2014) En función del grado de BA, las ganaderías fueron definidas como no clasificadas (grado de BA bajo), aceptables (cumplía con los requerimientos mínimos de BA), buena (grado adecuado de BA) y excelente (cumplía con un nivel alto de requerimientos de BA. Los índices reproductivos de cada ganadería fueron obtenidos usando el software ReproGTV (Girona, Spain), se detallan a continuación: intervalo entre partos, intervalo entre parto-primera inseminación, intervalo entre parto-inseminación fecundante, inseminaciones por concepciones, fertilidad, detección de celos y días en leche. Asimismo, se recopilaron datos relacionados con la producción media de leche (medida en litros producidos por vaca). El 45% de las ganaderías incluidas en el estudio alcanzaron una calificación "excelente" en la evaluación del alojamiento, mientras que el resto obtuvo un nivel "bueno". En lo que a los parámetros de alimentación y salud se refiere, aunque los valores obtenidos fueron en su mayoría "buenos", el porcentaje calificado como "aceptable" y "no clasificados" fueron más elevados. Se muestran las correlaciones positivas detectadas entre parámetros de bienestar, ejemplo de ello fue el encontrado entre tiempo necesario para tumbarse y % de colisiones. Además, se observaron correlaciones significativas entre los parámetros valorados por el protocolo Welfare Quality®, los índices reproductivos y la producción de leche, por ejemplo, animales que tenían tos y respiración dificultosa presentaban una detección de celo y una producción de leche menor. Demostrar el cumplimiento del bienestar animal mediante evaluaciones y auditorías se ha convertido en un requisito para las industrias (Rushen y col., 2011). A la luz de los resultados obtenidos en este primer estudio, se puede afirmar que la mayoría de las ganaderías muestran un nivel adecuado de bienestar animal bajo los criterios establecidos por el protocolo Welfare Quality®, alcanzándose una puntuación más alta en la evaluación del alojamiento, mientras que en lo que respecta a alimentación y salud queda un mayor margen para la mejora. Estos resultados también sugieren que el tiempo necesario para la evaluación del bienestar puede ser reducido, como se deduce al analizar las altas correlaciones detectadas entre ciertos parámetros estudiados. Finalmente, los indicadores de bienestar mostraron correlación positiva con algunos parámetros reproductivos, lo que podría indicar que la mejora de los indicadores de bienestar podría conducir también a la mejora de los índices reproductivos de las vacas lecheras. El segundo estudio se comparó el bienestar de animales alojados en diferentes sistemas de alojamiento (cubículos vs cama fría). Se llevó a cabo en un total de 1597 vacas frisonas procedentes de 19 ganaderías localizadas en el Valle de los Pedroches (Córdoba, España) que utilizaban sistemas de cama fría (n=7) y cubículos (n=12). Al igual que en primer estudio, se utilizó el protocolo Welfare Quality® (http://www.welfarequalitynetwork.net) para evaluar el BA y el software ReproGTV (Girona, Spain) para valorar los índices reproductivos de cada ganadería. También se recopilaron datos relacionados con la producción media de leche (medida en litros producidos por vaca). Se observó que el tipo de alojamiento influye sobre el tiempo empleado por las vacas para descansar y, por lo tanto, sobre su confort (Haley y col., 1999). Los sistemas de alojamiento afectan a los rendimientos reproductivos de las vacas lecheras (Barberg y col., 2007) y se apreció que, si se impedía que las vacas se tumbaran, se producían variaciones en el eje hipotálamo-adenohipófisis-adrenal (Munksgaard y Simonsen 1996). Tanto el sistema de cama fría como el de cubículos, muestra fortalezas y debilidades en lo que al BA se refiere. Los sistemas de cama fría fueron peor valorados en términos de limpieza tanto de animales como de bebederos, mientras que los cubículos presentaron algunos problemas relacionados con la colisión de los animales con el alojamiento y con la descarga nasal, ésta última debida probablemente al polvo y/o a las deficiencias del sistema inmunológico en las vacas. En cuanto a rendimiento reproductivo, este fue similar en ambos sistemas de alojamiento analizados. Las prácticas de manejo, como la superficie disponible por vaca, parecen tener un mayor impacto en el bienestar animal que el tipo de instalación y, en este sentido, se puede sugerir que el protocolo Welfare Quality® presenta algunas limitaciones para evaluar el bienestar, ya que la información de manejo no está incluida en él y los datos que se obtienen son referidos a visitas puntuales a las ganaderías, que podrían no ser representativos. En el tercero se evaluó el comportamiento de los individuos tras el descornado utilizando flunixin meglumine como antiinflamatorio no esteroideo (AINE) pour-on, previo a la realización del procedimiento. Para ello, se seleccionaron un total de 29 terneras de la raza frisona pertenecientes a dos ganaderías situadas en la localidad de Dos Torres (Córdoba). Para llevar a cabo del descornado se utilizó descornado por cauterización (n=23) o descornado químico (n=6). Estos animales se dividieron en dos grupos: grupo TRATADO (n=16) que recibió tratamiento antiinflamatorio con FMP y grupo CONTROL (n=13) que no recibió tratamiento. Como indicadores de dolor se evaluaron los siguientes patrones, a las 5 h tras el descornado: sacudidas y frotamiento de la cabeza, movimientos de las orejas, tiempo en comedero y rumia (Huber y col., 2013). En la evaluación comportamental posdescornado se apreció que, al comparar el grupo TRATADO con el grupo CONTROL, este último presentó un mayor número de animales que expresaban signos de dolor o incomodidad dentro de las 5h posteriores al procedimiento, tal y como se deducía por presencia de alteraciones comportamentales. El cuarto estudio valoró la eficacia de la sedación (SED), anestesia local (ANL) y/o AINE (FMP) previo al desmochado sobre comportamiento y parámetros bioquímicos. Para ello se seleccionaron 24 terneras procedentes de una ganadería localizada en Torrecampo (Córdoba). Los animales fueron monitorizados durante los 3 días posteriores al desmochado, tomándose muestras de sangre tres veces al día (8 a.m., 12 p.m., 4 p.m.), es decir, a las horas 0, 4, 8, 24, 28, 32, 48, 52 y 56. Se determinaron los siguientes parámetros bioquímicos: ß-hidroxibutirato (BHB), glucosa (GL), proteínas totales (PT), albúmina (AL) y globulinas (GLB). Además, se valoró el comportamiento de los terneros durante el desmochado, registrando cuando sacudían la cabeza, empujaban, se movían y se caían (Grondahl-Nielsen y col., 1999). El 100% de los animales del grupo 1 (sin tratamiento) se movieron durante el procedimiento, al igual que se observó en aquellos animales tratados con FMP (grupo 2). En los grupos en los que se aplicó ANL (grupo 3) y FMP + ANL (grupo 4) se registró que un 20% de los animales se movieron durante el desmochado, lo que indicaba que sentían dolor durante el procedimiento. Tan sólo en el grupo 5, en el que los animales fueron tratados con FMP + SED + ANL, el 100% de las terneras no se movieron durante el desmochado. En relación con los distintos parámetros bioquímicos analizados no se observaron diferencias biológicamente importantes entre las terneras de los distintos grupos. La muestra 1, tomada antes del desmochado fue comparada con el resto de las muestras para determinar si, en cada grupo de tratamiento, se había producido alguna variación que indicara malestar o dolor. No se registraron variaciones respecto a los niveles de PT, AL o GLB en ninguno de los grupos. Sin embargo, sí hubo cambios para el BHB y para la GL. En el grupo control, se notó una elevación significativa (p<0.05) de BHB tras el desmochado. Al analizar los niveles de BHB en las terneras tratadas con ANL, se observó que tras el desmochado se producía un incremento significativo (p<0.05) durante los 3 días posteriores en los que se midió este parámetro. En cambio, cuando los animales se trataron con FMP+ANL hubo que esperar hasta 24 h más tarde para apreciar una elevación significativa (p<0.05) de BHB. Hay que resaltar que no hubo diferencias significativas respecto a la primera muestra de BHB cuando se administró solo ANL ni cuando de usó FMP + SED + ANL. Con respecto a la GL, en el grupo control, se observó que se producía una elevación significativa (p<0.05) con respecto a la muestra 1 a las 8 h, para volver a la normalidad a las 24h. No hubo diferencias en el resto de los grupos. PT, AL y GLB no mostraron variaciones en ninguno de los grupos estudiados. Se observó que los animales que no se movían pertenecían al grupo FMP+SED+ANL, a diferencia de lo que ocurría en los grupos CONTROL y FMP, donde se movían el 100% de los animales. En los dos grupos restantes (ANL, FMP+ANL), se movieron el 20% de los animales. El protocolo recomendado podría ser FMP+SED+ANL, ANL ó FMP+ANL, donde el factor común es el anestésico local. La SED sólo se usaría en aquellos casos que lo requirieran por manejo. Cabe destacar que estamos dando la mejor recomendación para mitigar el dolor durante realización del desmochado, ya que, si consideramos el dolor posdesmochado, el protocolo de elección sería FMP+ANL. Un quinto estudio se basó en el uso de los sensores vaginales de temperatura (Vel´Phone, Medria, Francia) para controlar el momento del parto. Un total de 73 vacas gestantes (48 multíparas y 25 novillas) localizadas en Dos Torres (Córdoba, España) fueron monitorizadas durante el periparto. Con objeto de monitorizar el momento del parto, se colocaron los dispositivos intravaginales en las vacas gestantes cuando se encontraban en los 10 últimos días previos al parto. Se instaló una videocámara en el patio de partos, con el fin de monitorizar el parto, detectar posibles complicaciones alrededor del mismo, precisar el tiempo transcurrido entre las alertas y la completa expulsión del feto. Un total de 62 vacas (80.5%) fueron correctamente monitorizadas durante el parto. El 67.7% de las vacas parieron antes de que transcurrieran 24h tras haberse emitido la alerta mencionada y sólo el 6.5% de las vacas retrasó el parto más de 48h tras la alerta. La duración promedio del parto fue de 116 min, con oscilaciones desde 420 hasta 15 min. Se observó que la duración promedio del parto era significativamente (p<0.05) mayor en novillas (114 min) que en multíparas de dos o más partos (82 y 87 min, respectivamente). Un 60% de las vacas finalizaron el parto dentro de los 60 min después de la expulsión del sensor y el 91% de los terneros fueron expulsados dentro de los 180 min. En aquellas vacas que sufrieron retención de placenta tras el parto se registró un intervalo entre el tercer aviso y la expulsión del sensor de 17.0±1.7 h, mientras que dicho intervalo fue más largo en vacas con expulsión correcta de la placenta, aunque las diferencias no fueron significativas. Sin embargo, al comparar las diferencias entre la expulsión del sensor y la finalización del parto se apreció que en aquellas con retención placentaria dicho intervalo era significativamente más largo que en vacas con expulsión placentaria normal (177±63 min frente a 94±13 min; p<0.05). A la vista de los resultados obtenidos se puede concluir que los sensores intravaginales de temperatura (Vel´phone) son un buen sistema predictor de partos a tiempo real, a pesar de que pueden aparecer problemas asociados a retrasos en la colocación de dispositivos, propios de las oscilaciones de la fecha estimada de parto. Estos sensores mejoran la rentabilidad en las ganaderías lecheras, reducen las pérdidas asociadas al parto anormal y aumentan el bienestar de los ganaderos, y su combinación con cámaras de video en tiempo real ofrece nuevas opciones para reducir la mortalidad perinatal. En este momento, es realmente interesante aumentar el valor predictivo de esta tecnología para determinar la probabilidad de que ocurra distocia u otras patologías puerperales. Tras el conocimiento adquirido en la Tesis Doctoral, se lleva a cabo un artículo de revisión donde el objetivo fue estudiar diversos sistemas de monitorización animal on-line, que se consideran herramientas de ganadería de precisión, con el fin de reducir el tiempo que se invierte en determinar el bienestar de los animales. Se discute cómo podrían implementarse métodos de evaluación basados en datos recopilados por sensores, frente a los actuales métodos de evaluación centrados en datos obtenidos en visitas puntuales a las ganaderías. Este enfoque podría proporcionar datos continuos y objetivos, siendo menos costoso y requiriendo menos tiempo. También es importante en este apartado discutir las preocupaciones sociales sobre la digitalización. 3.Conclusiones 1. Las ganaderías del sur de España muestran un nivel adecuado de bienestar animal, de acuerdo con los criterios establecidos por el protocolo Welfare Quality®, obteniendo la puntuación más alta en alojamiento, y teniendo un mayor margen de mejora en alimentación y salud. 2. El tiempo necesario para la evaluación del bienestar puede ser reducido, ya que existen altas correlaciones entre ciertos parámetros estudiados. 3. Los indicadores de bienestar mostraron correlación positiva con algunos parámetros reproductivos, lo que podría indicar que la mejora de los indicadores de bienestar podría conducir también a la mejora de los índices reproductivos de las vacas lecheras. 4. Tanto el sistema de cama fría como el de cubículos, muestran fortalezas y debilidades en lo que a bienestar animal se refiere. En cuanto a rendimiento reproductivo, fue similar en ambos sistemas de alojamiento. 5. Las prácticas de manejo parecen tener un mayor impacto en el bienestar animal que el tipo de instalación y, en este sentido, consideramos que el protocolo WQ presenta limitaciones. 6. Los resultados obtenidos en el estudio del desmochado, en lo que a parámetros bioquímicos se refiere no fue concluyente, necesitándose para ello más experimentos. 7. Basándonos en patrones comportamentales, la metodología recomendada para llevar a cabo el desmochado y el descornado, es mediante la aplicación de analgesia sistémica y anestesia local. Sólo en determinados casos, sería recomendable el uso de la sedación. 8. Los sensores intravaginales de temperatura (Vel´phone) son un buen sistema predictor de partos a tiempo real, mejorando la rentabilidad en las ganaderías lecheras y aumentando el bienestar de los ganaderos. 9. Varios de los criterios contenidos en el protocolo Welfare Quality® pueden ser abordados por tecnologías PLF comerciales. 4. Bibliografía Barberg AE, Endres MI, Salfer JA and Reneau JK (2007) Performance and welfare of dairy cows in an alternative housing system in Minnesota. Journal of Dairy Science 90, 1575-1583. Franchi GA, Garcia PR, and da Silva IJO (2014) Welfare quality applied to the Brazilian dairy cattle. Journal of Animal Behaviour and Biometeorology 2, 60-65. Grondahl-Nielsen C, Simonsen HB, Damkjer Lund J and Hesselholt M (1999) Behavioural endocrine and cardiac responses in young calves undergoing dehorning without use of sedation and analgesic. The Veterinary Journal 158, 14-20. Haley DB, Rushen J and de Passille AM (1999) Behavioural indicators of cow comfort: Activity and resting behaviour of dairy cows in two types of housing. Applied Animal Behaviour Science 71, 105-117. Huber J, Arnholdt T, Möstl E, Gelfert CC and Drillich M (2013) Pain management with flunixin meglumine at dehorning of calves. Journal of Dairy Science 96, 132-140. Munksgaard L and Simonsen HB (1996) Behavioral and pituitary adrenal-axis responses of dairy cows to social isolation and deprivation of lying down. Journal of Dairy Science 74, 769-778. Rushen J, Haley D and de Passille AM (2007) Effect of softer flooring in tie stalls on resting behavior and leg injuries of lactating cows. Journal of Dairy Science 90, 3647-3651. Welfare Quality® assessment protocol for cattle (2009) Welfare Quality® Consortium, Lelystad Netherlands, ISBN/EAN 978-90-78240-04-4, 180 p.